top of page

Un despistado con suerte

¿Conocen el dicho que reza: "El que nace para tamal, del cielo le caen las hojas"?

Pues es cierto, pero hay individuos como yo, a los que constantemente les pueden caer kilos de hojas y no hacen un miserable tamal.


Y, sin embargo, me digo que ni quejarme: nunca me pasó nada horrible, nunca pasé hambre, siempre tuve un techo sobre la cabeza; un techo que muchos individuos inteligentes y trabajadores habrían querido. Así que mi título "despistado con suerte" es un título honorario, como algunos ostentan el título de doctor o ingeniero.


Y puedo decir que tal vez la suerte es genética: se nace con ella o se jode uno. He aquí mi confesión sobre mi increíble suerte, a pesar de ser tan increíblemente despistado.







 
 
 
bottom of page